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CRITICAS Y COMENTARIOS

- Periodista de Radio nacional clásica

DESTACADA ACTUACIÓN DE LA ORQUESTA SINFÓNICA CIUDAD DE BUENOS AIRES.

Ante un numeroso público que colmaba la sala en casi toda su capacidad, el pasado sábado 30 de junio, en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho se presentó una vez más, la Orquesta Sinfónica Ciudad de Buenos Aires dirigida por el Maestro Enrique Roel, director artístico y musical de la misma desde el presente año. Un programa medido e inteligente provocó el entusiasmo del público durante todo el concierto, que no dejó de aplaudir cada una de las obras que se fueron ejecutando creándose una expectativa creciente, que fue más que satisfactoria a medida que transcurría el concierto. En la primera parte fue la Obertura “El Barbero de Sevilla”, con un marcado espíritu rossiniano, y luego el Concierto para Flauta y Orquesta de cuerdas de Mercadante, con la impecable y sentida interpretación del solista invitado Raúl Becerra, a quien el sensible tempo impuesto por el director le permitió absoluto lucimiento. Después de un breve intervalo el público ya estaba motivado para disfrutar de la segunda parte que se lució, con la Rapsodia para Contralto, Coro masculino y Orquesta Opus 53 de Brahms, con la participación del reconocido Coro Lagun Onak, dirigido por el Maestro Miguel Pesce, y la solista invitada Elisabeth Canis, de bello y aterciopelado registro. Con sentimiento y prestancia resolvieron esta composición donde nuevamente la acertada batuta de Roel le puso los límites adecuados que demanda esta obra para no perder su delicada armonía filigranada en cotrapuntos. La pieza de resistencia fue indiscutiblemente el Sinfónico-Coral Principe Igor de Borodin, con el Coro Lagun Onak a pleno y toda la energética expresividad de un histriónico director de orquesta que se mimetiza con cada instrumento dando indicaciones precisas para no sobrepasar por encima del temperamento de la obra. Ajustados los músicos y los cantantes a la marcación de Enrique Roel lograron una vez más una performance a la cual el público se rindió por completo, ovacionando sin parar durante diez minutos interrumpidos únicamente por las salidas del director, que ante tal entusiasmo decidió por un bis, y no fue el esperado, ya que luego de tanta adrenalina, inteligentemente eligió Lacrimosa de Mozart, nuevamente con el Coro y la orquesta, y así equilibró el gran entusiasmo desatado en la audiencia, que se retiró después de un último aplauso esperando una nueva actuación de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Buenos Aires, para disfrutar de la música y de estos originales programas que la convierten en uno de los organismos, que en poco tiempo, bajo la dirección artística de Roel, a demostrado capacidad para elegir un repertorio infrecuente e interesante. El público agradecido.

LILIAN KOVALENKO
Para LA MOVIOLA
RADIO NACIONAL CLÁSICA
Martes 3 de junio 2007 19,30